Por Redacción | Agencia MANL
Tecámac, Estado de México.— La presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, descartó que los enfrentamientos registrados durante una asamblea informativa del partido en Tecámac representen una ruptura o división interna.
Durante una conferencia de prensa, Montiel Reyes fue cuestionada sobre los empujones, gritos y confrontaciones ocurridos durante una asamblea, así como sobre un episodio en el que fueron señalados familiares vinculados con la senadora Mariela Gutiérrez.
La dirigente nacional también fue interrogada sobre si este tipo de hechos podrían convertirse en una práctica recurrente dentro del partido y qué medidas se están tomando para evitar que las confrontaciones terminen provocando divisiones entre los militantes.
La presidenta nacional de Morena reconoció que pueden presentarse incidentes en las actividades partidistas, pero rechazó que éstos sean evidencia de una ruptura interna.
“Eso no significa que no haya unidad y que haya rupturas”, respondió.
Montiel Reyes sostuvo que Morena es un movimiento con una amplia participación y lo calificó como “muy vigoroso”, por lo que consideró que pueden registrarse diferencias o confrontaciones entre sus integrantes.
“Con nosotros siempre es, insisto, un movimiento muy vigoroso y pueden pasar esas cosas, pero no pasa de ahí, no pasa nada”, afirmó.
Sobre la posibilidad de aplicar sanciones o amonestaciones a quienes participen en confrontaciones, señaló que la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena permanece atenta a este tipo de situaciones.
La Comisión constituye una de las instancias internas del partido para atender asuntos relacionados con la conducta de sus militantes y resolver los procedimientos que correspondan conforme a sus documentos básicos y reglamentos.
El episodio ocurrido en Tecámac coloca nuevamente bajo atención las diferencias entre grupos dentro de Morena en el Estado de México, en un contexto de asambleas informativas y actividades partidistas en las que participan militantes y simpatizantes.
La postura expresada por la presidenta nacional es que los incidentes registrados no deben interpretarse automáticamente como una fractura del partido.
Sin embargo, la existencia de confrontaciones físicas y verbales durante actos partidistas mantiene abierta la discusión sobre los mecanismos internos para prevenirlas, atenderlas y, en su caso, determinar responsabilidades cuando se acrediten conductas contrarias a la normativa de Morena.
Por ahora, la dirigencia nacional sostiene que los hechos ocurridos en Tecámac constituyen un incidente que no pone en riesgo la unidad del partido.





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