Por Redacción | Agencia MANL
Tlalnepantla, México.- El conflicto por la construcción de un complejo de almacenes o un posible Centro de Distribución (CEDIS) en Lomas Boulevardes no comenzó con los bloqueos del Periférico Norte ni con quejas por supuestos daños a viviendas. Su origen se remonta al nacimiento de la propia subdivisión y a la interpretación del uso autorizado del suelo hace más de cinco décadas.
Esta entrega reconstruye los antecedentes documentados que dieron origen al conflicto y expone las primeras contradicciones entre la posición de los vecinos y la versión oficial de la Alcaldía de Tlalnepantla.
El antecedente: un decreto de 1975.
Uno de los principales argumentos de los colonos es que el 24 de mayo de 1975, el Gobierno del Estado de México autorizó el desarrollo de la subdivisión Lomas Boulevardes mediante un decreto que definía su vocación predominantemente residencial y establecía restricciones para preservar dicho carácter. Los habitantes sostienen que este documento impide que la zona se convierta en un corredor industrial.
Sin embargo, el Ayuntamiento sostiene una interpretación diferente: asegura que la propiedad donde se pretende desarrollar el proyecto ha tenido uso comercial desde 1975 y que su acceso autorizado es por el Periférico Norte.
Esta diferencia de interpretación es el primer punto que debe resolverse con la revisión del decreto, los planos originales, las alineaciones y los certificados de uso del suelo.
¿Cómo se originó el conflicto ?
Según los vecinos, el 20 de febrero de 2026, maquinaria pesada ingresó a la propiedad para realizar excavaciones y movimientos de tierra, lo que generó preocupación entre los residentes de Lomas Boulevardes y Cumbres del Valle. A partir de ese momento, comenzaron las solicitudes de información y las primeras reuniones con las autoridades.
El desacuerdo se agudizó cuando los pobladores concluyeron que el proyecto correspondía a grandes almacenes, los cuales, según afirman, cambiarían el uso de la zona y generarían mayor tráfico vehicular pesado, riesgos estructurales y problemas de movilidad.
La protesta que hizo visible el caso
El 7 de marzo de 2026, los residentes bloquearon los carriles laterales del Periférico Norte para exigir la suspensión del proyecto.
Desde ese momento, el caso trascendió el barrio y se convirtió en un asunto estatal.
Mientras los habitantes denunciaron supuestas agresiones durante la protesta y señalaron que la obra avanzaba de manera irregular, el gobierno municipal respondió que no había otorgado una licencia para construir almacenes, sino solo permisos relacionados con movimiento de tierras, excavación y obras preliminares. Además, reiteró que una eventual autorización de impacto corresponde al Gobierno del Estado de México.
Dos versiones opuestas
Hasta este punto hay dos narrativas claramente diferenciadas:
Los vecinos argumentan que:
El proyecto viola el decreto de 1975.
El uso del suelo ha sido modificado indebidamente.
No habría Evaluación de Impacto Estatal para el desarrollo.
Las obras ya están afectando viviendas e infraestructura.
El Ayuntamiento responde que :
No ha otorgado una licencia para construir bodegas.
Solo hay autorizaciones para obras preliminares.
La propiedad ha estado en uso comercial desde 1975.
Los proyectos de impacto corresponden a la autoridad estatal.
Lo que aún no está claro
La revisión realizada por la Agencia MANL identifica varias preguntas que permanecen sin respuesta pública:
¿Quién es el propietario de la propiedad? ¿
Qué empresa promueve el proyecto?
¿Qué permisos municipales y estatales existen exactamente? ¿
Existe una Evaluación de Impacto Estatal aprobada o en trámite?
¿Qué documentos respaldan la afirmación municipal de que la propiedad ha sido utilizada comercialmente desde 1975?



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