* El secretario Juan Hugo de la Rosa reconoce rezago estructural y señala que durante años se otorgaron concesiones por compromisos económicos o políticos
Por Redacción | Agencia MANL
Estado de México.— El sistema de transporte público del Estado de México enfrenta un rezago estructural que, de acuerdo con el secretario de Movilidad, Juan Hugo de la Rosa García, se originó en buena medida por la falta de planeación y por el crecimiento “anárquico” del servicio.
Durante una entrevista, el funcionario reconoció que actualmente existen más de 360 mil vehículos de transporte público de mediana y baja capacidad, correspondientes a las concesiones otorgadas en distintos momentos y que ahora forman parte del proceso de reestructuración que impulsa la administración estatal.
“Tenemos que revertir toda esa situación”, afirmó De la Rosa, al señalar que el objetivo es avanzar hacia un sistema de transporte masivo acorde con las necesidades de la población, con menores tiempos y costos de traslado y mayores condiciones de seguridad.
Tres nuevos sistemas de Mexibús
El secretario informó que actualmente operan cuatro sistemas de Mexibús y adelantó que el gobierno estatal trabaja en tres nuevos corredores.
Uno contempla conectar Tlalnepantla, a través de la avenida Gustavo Baz, con el Metro El Rosario; otro se proyecta en la zona de Chimalhuacán-Nezahualcóyotl, y un tercero en el Valle de Toluca, con conexión entre Zinacantepec y Lerma.
De acuerdo con el funcionario, estos proyectos buscan modificar de manera gradual la estructura actual del transporte y mejorar las condiciones de movilidad de millones de usuarios.
Las rutas actuales, hacia un nuevo esquema
De la Rosa García explicó que la estrategia no contempla simplemente desplazar a los transportistas que actualmente prestan el servicio.
La intención, dijo, es que muchas de las rutas existentes puedan convertirse en alimentadoras de los nuevos sistemas de transporte masivo, con el propósito de mantener su participación en la prestación del servicio.
“Tenemos que reestructurar todo el sistema de transporte del estado”, sostuvo.
Según el funcionario, hasta ahora ha existido una recepción favorable por parte de los transportistas y el diálogo continúa para incorporar sus planteamientos al proceso de transformación.
El dato que explica el tamaño del problema
La dimensión del reto aparece en la cifra proporcionada por el propio secretario: más de 360 mil vehículos de transporte público de mediana y baja capacidad circulan bajo el esquema de concesiones en la entidad.
De la Rosa reconoció que este volumen refleja el tamaño de la tarea pendiente para reorganizar el sistema.
Pero también hizo una señalamiento particularmente relevante sobre el origen del problema.
“Desgraciadamente hubo momentos en que se otorgaron de manera indiscriminada”, afirmó, al señalar que algunas concesiones se entregaron por “compromisos económicos o políticos”, sin considerar el impacto que ello tendría sobre la población.
El secretario sostuvo que actualmente existe disposición para avanzar en una reestructuración del sistema y que el proceso se está construyendo mediante el diálogo con los transportistas.
El desafío, sin embargo, no es menor: transformar un modelo de transporte que durante décadas creció sin una planeación integral y que hoy involucra a cientos de miles de unidades, concesionarios y trabajadores.



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